martes, 18 de agosto de 2015

Amed, 2a parte

Después de nuestra accidentada estancia en Lombok, decidimos volver a Amed en Bali y relajarnos por unos días.

En este pueblo de la costa este de la isla habíamos conocido a Morise, el guía con el que compartimos cervezas, conciertos en directo, visita al oftalmólogo y unas cuantas risas.Nos consiguió un alojamiento junto a la playa a muy buen precio y allí pasamos tres días entre paseos por la playa, de gustaciones gastronómicas, alguna clase de yoga y un día muy especial en el que Morise nos hizo de guía durante todo el día.

A nosotras nos encanta conocer y mezclarnos con los lugareños, y ese día se cumplieron todas nuestras expectativas. Morise nos recogió al mediodía y nos llevó a visitar un templo que se encuentra sobre una montaña llamado Pura Panatardan Agung. El lugar es espectacular, además de ser el único templo dónde no nos hicieron pagar una entrada, sino que nos pidieron la voluntad. Después de subir el correspondiente tramo de escaleras las vistas no nos decepcionaron. El siguiente lugar que visitamos también tenía el seño especial de alguien del país: los campos de arroz que rodeaban la propiedad de nuestro amigo Morise y la visita a su pequeña plantación de café. Nuestro amigo es un hombre de negocios, que siempre está ocupadísimo, y uno de sus proyectos en desarrollo es la construcción de dos casas, una para él y otra para alquilarla a turistas. Ambas están en estos momentos en construcción, pero la suya personal está casi acabada y desde una estructura de madera que se alza a unos metros del suelo tomamos un  largo café mientras charlábamos y contemplamos los campos de arroz.

El final de día no pudo se mejor. Fuimos a un mercado de comida nocturno y allí cenamos junto con los locales, una comida riquísima y observamos algunos postres hechos a base de arroz de lo más exótico desde nuestro punto de vista, aunque confesamos que no nos atrevimos a probar. 😑.

 Ahí  van unas fotos que ilustran nuestras andanzas en Amed.

FOTOS AQUÍ 📷

domingo, 16 de agosto de 2015

LOMBOK

Desde Gili Air tomamos un barco público que en poco más de media hora nos llevó a LOMBOK. Nuestra experiencia en esta isla no ha sido muy buena. Este lugar es el paraíso de los surferos... tenemos pinta de surferas? Noooooooo. El paraíso de submarinismo... somos intrépidas submarinistas en busca de Nemo y Dori? Noooooooooo. Maravilloso lugar para hacer snorkling... lo hicimos? Noooooooo, por prescripción médica de la simpática oftalmólogo indonesia. Nos desplazamos libremente de un rincón a otro en búsqueda de playas maravillosas? Nooooooooooo, pues no conducimos motooooooooooo.

Nuestra salida de la isla fue algo accidentada. Por un cúmulo de circunstancias cuando llegamos al puerto para regresar a la isla de Bali, nadie nos vino a buscar para avisarnos que nuestro barco salida. Veréis... Indonesia alberga a gran cantidad de hombres ociosos que parecen dejar pasar el tiempo sin pena ni gloria. Allí nos encontrábamos rodeadas de este especímen indonesio, que de tanto en tanto se acercaba a nosotras y pronunciaba algún destino. Nosotras, como buenas nenas entramos en la terminal y nos sentamos junto a un chico que parecía enterarse de lo que en aquel pero acontecía. Cuando algún "Paco" (nombre con el  que Amparo ha bautizado a ociosos motorizados autóctonos), se nos acercaba y nombraba algun destino, el chico decía: no, no, no, y el ocioso  de turno giraba sobre sus talones y desaparecía. Como 90 minutos más tarde de la hora a la que supuestamente salia nuestro barco, salimos de la terminal y nos quedamos de pasta de moniato al descubrir que nuestro barco ya había zarpado y que ya no habían más barcos hasta mañana...

Bien.. no sé si os podéis imaginar la estampa... Nosotras exigiendo un responsable de la empresa del barco con la que habíamos comprado el billete, llamando a la persona que nos había vendido el billetes, los ociosos gritándonos porque decían que no les habíamos hecho caso cuando nos habían venido a buscar a la terminal, consideración por un momento de volver a comprar otro billete porque no queríamos pasar una noche más en Lombok, llamadas, mensajes, la promesa por parte de la agencia que nos venía a buscar un barco para llevarnos a Amed, la historia de que el barco que nos tenía que llevar se había estropeado, nuestra incredulidad y desconfianza de que un barco nos llevaráa a Bali, porque ya no habían más viajes programados para ese destino, y evidentemente... no nos iban a poner un barco para nosotras!

El fin de esta historia: salimos en un barco hacia Amed, Bali (nuestro destino inicial), a las 15.00, un un barco rápido con 4 tripulantes y 2 turistas (las mandas 😂). Misterios del país, que a pesar de todo también ofrece finales felices.

En resumen... LOMBOK ... suspendido 😤

                                                   Exquisiteces culinarias

                                 Paseo para llevar a Dani  a surfear


                            Mendas disfrazadas de los vestidos tradicionales

                                 Mujer tejiendo sarong (pañuelo típico)



Cataratas

                                                   Criadero de langostas

Clase de yoga

Menda lerenda tejiendo sarong 
(sólo las mujeres q tejen encuentran marido 😢)

                          Gerupak, pueblecito de pescadores y cuna del surf







sábado, 15 de agosto de 2015

ISLAS GILI

Las islas Gili son 3 pequeñas islas que se encuentran al noroeste de Bali: Gili Meno, Gili Air y Gili Trawangan. Las dos primeras de ambiente tranquilo y relajado y esta  última más fiestera. Nosotras elegimos Gili Air.
Llegamos a esta pequeña isla desde Bali en un barco rápido en poco más de una hora y media. El barco rápido hace honor a su nombre y surca a una velocidad considerable las olas, mientras los pasajeros damos botes arriba y abajo. No ha sido el viaje más placentero de mi vida y me alegré mucho cuando llegamos a puerto.
Como en  la isla no hay vehículos de motor, llegamos a nuestro hotel en un carro de caballos, pagando por el corto trayecto el doble de lo que nos costaría un taxi en Barcelona... es lo que tiene la ley de la oferta y la demanda 😕.
Habíamos hecho una reserva co  booking.com y al llegar nos sorprendió muy negativamente el lugar: sucio, descuidado y con el nuevo dueño, un señor francés, estrenándose en la toma de riendas del negocio. Decidimos anular la reserva y buscar otro lugar, así que Amparo se fue hacia el norte y yo hacía el sur, o quizás fue este y oeste 😉, y enseguida encontramos un lugar más que decente que tras el regateo de turno nos convenció a las dos.
Los días que hemos pasado en esta isla han sido de relax total: largas comidas mirando al mar, bañitos en la piscina, alquiler de bicicletas y vuelta a la isla, visita a escuela de yoga... En fin, muy recomendable para desconectar y olvidarse del reloj.




domingo, 9 de agosto de 2015

AMED, BALI

Nuestro paso por Amed nos reservaba algunas sorpresas. Tras el regateo correspondiente con un taxista "de estar por casa" llegamos a nuestro alojamiento, un sencillo bungalow en un homestay. El lugar nos creó cierta incertidumbre previa al leer críticas muy dispares de viajeros, pero finalmente decidimos darle una oportunidad.
Nada más llegar, reafirmamos un hecho limitador que nos ha perseguido durante el viaje: no poder conducir una moto. Aquí todos sin excepción utilizan ese medio de transporte: amas de casas, hombres, jóvenes, colegialas... Todos menos nosotras 😕. Aunque por estos parajes la conducción no parece muy peligrosa, pero no nos parece el mejor lugar para tener nuestra primera experiencia de dos ruedas con motor. Estamos de vacaciones y no queremos sustos😲.
Al principio optamos por caminar los 15-20 minutos que nos separaban hasta el centro y más tarde nos dejamos cuidar por los simpáticos lugareños: Mores, es un simpático guía que conocimos en nuestra primera noche aquí, en el restaurante dónde acabábamos de cenar. Desde su mesa inició una conversación constatando lo aburrido que estaba, y después de cambiar un puñado de frases en la oscuridad de la noche, y en la distancia entre ambas mesas, le invitamos a que se sentará con nosotras. Al rato se apuntó a la conversación  otro lugareño, Annas, y como la conversación fue interesante y agradable, concreamos que a la tarde siguiente nos llevarían con sus  motos a conocer el lugar. 😉
Pero la ocasión no llegó, porque al día siguiente, tuve que visitar a un oftalmólogo por que mi ojo izquierdo volvía a molestarme. La mañana se pasó entre llamadas a hospitales y finalmente concretamos una cita por la tarde. Mores nos llevó a la consulta, donde nos atendió una simpática  y eficiente doctora que me diagnosticó un herpes en la tercera capa de la cornea. Tratamiento de una semana de un sinfín de gotas, pomadas y pastillas.
Pasamos un día más, aunque  decidimos cambiar de homestay, ya que el lugar estaba alejado, poco cuidado, ruidoso y la comida era mediocre. El dueño del lugar no tenía su coche en ese momento con lo cual, no nos podía ofrecer transporte, llamar a un taxi según él no era una opción, y nuestro amigo Mores no se encontraba disponible para enviarnos un taxi. Yo, por mi parte no me encontraba con ánimos de caminar con la mochila por la carretera con mi ojo que todavía me molestaba bastante... vaya panorama, eh? La solución: Amparo fue en busca de homestay y transporte y volvió con dos chicos en moto que nos llevaron, sin casco pero con mochila 😉 a un alojamiento muy digno y con piscina!!! Me sentí tan feliz al verla llegar y escuchar las noticias!
Allí pasamos nuestro último día, pero  conscientes de nuestras limitaciones de movilidad decidimos irnos a las islas Gili, un paraíso de tranquilidad y playas de arenas blancas.
Reportaje fotográfico no tenemos, pero sí una simpática foto con un matrimonio gay americano que durante un par de horas nos amenizaron con sus aventuras viajeras alrededor del mundo: India, África, Indonesia... defendiendo los derechos de los homosexuales. Unos muy buenos conversadores que nos arrancaron muchas carcajadas.


domingo, 2 de agosto de 2015

BALI, UBUD

Después de despedirnos de nuestros compañeros de viaje tomamos un vuelo con conexión en Surabaya que nos llevó hasta Bali. En el aeropuerto buscamos un hotel y regateamos (aquí es imprescindible) con el taxista que nos llevó a nuestro bungalow, que se encontraba en una de las calles céntricas de Ubud, Monkey Forest. Nos sorprendió descubrir que desde esta arteria principal hay innumerables pasajes que te llevan a jardines donde se ubican los alojamientos, que aquí son bungalows en sus diferentes categorías. El nuestro, a la luz del día no nos gustó nada, y después de desayunar buscamos uno en mejores condiciones, cosa que jo era difícil.

Ubud, que se encuentra en el centro de la isla, nos sorprendió por lo turístico y comercial que resulta. Aunque que hay interesantes actividades a realizar, mayoritariamente la visita a templos, paseos por campos de arroz..., pero enseguida entendimos aquella frase pronunciada por un amigo de Amparo: "No concibo mi viaje a Bali sin una moto"... pues sí, entendemos perfectamente la frase.

Contratamos una excursión de un día visitando algunos templos y una plantación de café y especias, pero la experiencia no nos gustó demasiado porque fuimos visitando los distintos lugares "a toque de pito".

Por la noche, y como nos gusta hacer amigos ;) cenamos con Farid, un chico de Singapur que hacía un año que vivía en Indonesia, cuya ocupación era ayudar a sus amigos. Nos aconsejó algunos de los lugares que podríamos visitar en Bali  y siguiendo su consejo decidimos que nuestro siguiente destino seria Amed, un pueblocito de la costa este de la isla.

Nuestro último día lo dedicamos a visitar el Monkey Forest Sanctuary, y por suerte podemos decir que no tuvimos ningún incidente con las decenas de monos que campan a sus anchas en este impresionante bosque, y por la tarde dimos un agradable paseo por los campos de arroz. Nos gustó poder alejarnos de las muchas tiendas de la calle principal y respirar un ambiente más natural y auténtico.










sábado, 1 de agosto de 2015

BORNEO

Nuestra experiencia en Borneo nos han causado una impresión muy positiva. Han sido días llenos de sorpresas y emocionantes sensaciones.

Llegamos al puerto de Tanjung Puting, el Parque Nacional con un retraso considerable, así que acompañadas de nuestra simpática guía Titi, tomamos un klotock, una especie de embarcación, restaurante y hotel para atrapar a los que serian nuestros compañeros de viaje durante los próximos días.

Durante algo más de una hora, disfrutamos de un agradable y relajado paseo por el río mientras observabamos la vegetación ade las orillas del río y saludamos a los simpáticos pasajeros de los demás klotocks.

Llegamos a nuestra embarcación, una de más embergadura, ya que debía alojar a 13 personas, y nos sorprendió descubrir que todos los componentes del grupo menos uno eran españoles. La excepción Tania,una australiana que había estado trabajando en un orfanato de elefantes en Tailandia.

La vida por el río fluye ausente de cualquier atisbo de estrés. Mientras nos desplazamos de un campamento a otro, nos explicamos las batallas de nuestros viajes, nos quedamos ensimismados contemplando la vegetación, gritamos excitados como niños cuando vemos algún mono moverse grácilmente entre las ramas de los árboles...

El momento estrella es sin duda, cuando llegamos a uno de los campamentos después de un corto paseo nos acomodamos frente a una plataforma donde los cuidadores dejan decenas de plátanos y leche. No se hacen de rogar, y a los pocos minutos aparece un orangután enorme que devora uno tras otros los plátanos. Tímidamente van apareciendo otros de menor tamaño: una madre con su bebé, un joven... Todos parecen tener respeto al más grande, pero los jóvenes traviesos y juguetones aún se atreven a increparle  e incluso a beber un poco de leche que hasta ahora era monopolio del grandullón.

Los turistas, que han ido llegando escalonadamente (me giro y me doy cuenta de que somos bastantes), toman sus fotos. Intentamos mantenernos en silencio para mo molestar a los animales, aunque son inevitables algunas risas o sonidos de sorpresa. Incluso en un momento determinado el grandullón baja de la plataforma se dirige hacía donde estamos y pasa a escasos 30 cm de nosotros. Momentazo!

La excursión también nos reserva otros momentos emocionantes, como es el de la última noche: Observar las luciérnagas. Paramos en un punto donde observamos decenas de lucecitas parpadeantes. Incluso uno de los guías atrapa una para que la podamos observar de cerca: es un pequeño gusano que cuando lo encerramos en nuestras manos enciende su lucecitas. De nuevo la emoción nos trasporta a la niñez 😀.

Es curioso observar la transformación de nuestro barco-hotel,por las noches. Se retiran las mesas y las sillas, que plegadas se guardan en la proa y en su lugar se colocan unos más que aceptables colchones rodeados de redes antimosquitos: esas son nuestras habitaciones.

Una gran experiencia, un buen inicio...











miércoles, 22 de julio de 2015

YAKARTA NI CATARLA

Después de más de 25 horas de viaje llegamos a Yakarta, ciudad que tiene la friolera cifra de 8.900.00 habitantes que se distribuyen en sus 661 km2. La mayoría de viajeros no visita esta ciudad  gris que año tras año sufre de inundaciones y que tiene un alto índice de pobreza. Nosotras tampoco fuimos la excepción.

Llegamos a un hostel extremadamente básico, de aire fantasmagórico, del tipo "ojo, ponga en su casa un cerrojo". (Agradezco la originalidad de la frase a la mamá de Amparo, al tiempo queaprovecho para saludarla), donde dormimos apenas 5 horas, para sobre las 6.00 de la mañana volver al aeropuerto.

Esta mañana llegamos casi dos horas y media antes de la salida de nuestro vuelo, para descubrir que tenía un considerable retraso y que íbamos a llegar a primera hora de la tarde, cuando nuestra excursión de 2 días en el parque natural para ver los orangutanes ya habrá comenzado. Esto es aventura 😃

Hasta la próxima, en la que os contaremos nuestra experiencia con los orangutanes, una de las más espectaculares, según explican algunos viajeros.

Nuestras fotos (si logramos subirlas son): del aviso que encontramos en el mostrador de la co,patia aérea informando del retraso, de nuestro primer alojamiento fantasmagórico en Indonesia, y del felino q encontramos paseándose por el aeropuerto.

lunes, 20 de julio de 2015

PREPARADAS..., LISTAS,... YAAAAAAAAA


Y de nuevo estas insaciables viajeras se preparan para el descubrimiento de un nuevo país: INDONESIA.

Estaremos encantadas de compartir con amigos, familiares y demás, nuestras aventuras, y esperamos que nos sigáis y que hagáis comentarios.

BESOTES!!!


NUESTRA ÚLTIMA AVENTURA EN TENERIFE